21 diciembre 2009

Felices... ¿fechas?

Queridas amigas y queridos amigos:

Me encuentro sumido en un mar de dudas pues, queriendo escribir para expresar buenos deseos en estos días, también intento ser absolutamente respetuoso con el pensamiento global imperante en nuestros tiempos.

Primeramente, se me hace difícil denominar estas fechas, navidades desde luego no, insuficientemente laico, fin del año 2009 tampoco, pues supondría aceptar el calendario juliano y el nacimiento de Cristo como referente temporal, vacaciones de invierno… no sé, quizás los habitantes del hemisferio sur se sentirían discriminados.

¿El medio para manifestarlos?, otro problema: ¿papel? Sería cómplice del talado de bosques, ¿papel reciclado? Vertidos contaminantes, ¿un bolígrafo barato? Seguro que se está explotando algún menor en su fabricación, ¿una buena estilográfica? Sin duda burgués e insolidario dado su elevado precio, ¿un ordenador? Financiaría empresas capitalistas y monopolísticas.

¿Cómo los transmito?, ¿correo? Aviones y camiones calentando el planeta, ¿internet? Un invento de militares americanos que además sirve, con las infames descargas, para hacer un poco menos millonarios a nuestros venerables y admirados músicos, …de ninguna manera.

¿Y qué os deseo?, bueno, aquí si es más fácil ser políticamente correcto:

SALUD: Que ese grupo de malvados neocons republicanos en USA dejen de impedir que la reforma del bienamado Obama se lleve a la práctica.

PAZ: Que el Imperio cese en sus amenazas bélicas a la Venezuela Chavista, que Irán pueda continuar sin trabas su programa atómico para así conseguir un mundo más “multipolar” y que Corea del Norte finalmente tenga misiles con capacidad nuclear para alcanzar Japón y dar “equilibrio” al extremo oriente.

AMISTAD: Que, en el marco de la Alianza de Civilizaciones, seamos amigos de quienes apedrean hasta la muerte a las mujeres adúlteras, encarcelan a los homosexuales y persiguen a los que no profesan su religión.

PROSPERIDAD: Esto suena demasiado neoliberal, asi que mejor no os lo deseo.

Definitivamente, esto de la posmodernidad es intelectualmente agotador, con lo fácil que era enviar una tarjeta de navidad diciendo: “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo”

1 comentario:

Johnny dijo...

Santísimo! Hay que ver como una sencilla salutación tiene vocación de ser materia de meditaciones filosófico-existenciales.

Mejor bébete una "fría", huele una flor y házle un par de gracias a Ximena.

Hacer eso ahorra neuronas y energías para alguna otra cosa. Y filosofar acerca de la posmodernidad mejor se lo dejamos a los "preocupados profesionales".

...y Feliz Navidad para ustedes también!