02 junio 2010

Credibilidad

Creo que no se le está prestando la atención que merece a esta noticia que recoge la prensa económica hoy:

Iberdrola considera que ACS, su principal accionista, registró el año pasado unas pérdidas brutas derivadas de su actividad ordinarias (sin contar la venta de Unión Fenosa) de 405 millones de euros, en vez del beneficio de 988 millones declarado por la constructora.

No se trata una mera declaración pública sino que es la síntesis de una demanda de juicio ordinario que la eléctrica ha presentado ante los juzgados de lo mercantil de Madrid, acompañada de su correspondiente prueba pericial.

Ambas compañías forman parte de la élite empresarial española, cotizan en bolsa y emiten deuda el los mercados internacionales.

Sin analizar quién tiene razón y guerras empresariales aparte, ¿dan las normas contables margen suficiente a la interpretación para que en un año de ejercicio de una compañía un experto (informe pericial) diga que hay perdidas por 405 millones de Euros y otro (auditoria) diga que ha ganado 988 millones?

Estamos hablando de una diferencia de más de 1.400 millones, o alguno de los expertos es un sinvergüenza, o la normativa contable es para llorar, si no es esto último:

¿Qué señal se transmite a los inversores? ¿Qué dice la Comisión Nacional el Mercado de Valores?. O los gestores de Iberdrola son unos golfos inconscientes, o los de ACS unos conscientes golfos.

Habrá que esperar atento el resultado de la demanda pues cualquiera que no lleve aparejada la inhabilitación, para los gestores y expertos de una parte o de la otra hará un flaco favor a la credibilidad de las empresas españolas.

Pero el daño aún sería mayor si la normativa contable española permitiera ambas ¨interpretaciones¨.

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