24 noviembre 2011

La Patria y Algo más...

Me gusta escuchar a algunos norteamericanos cuando afirman su defensa del “American Way of Life”, estilo de vida norteamericano, en vez de utilizar otros términos como defender la Patria, la Nación o los USA.

Quienes me conocéis, sabéis que soy poco amigo de Patrias, quizás por mi peripecia vital, que me ha llevado a vivir en diferentes países y muchas, seguramente demasiadas, ciudades distintas, con lo que no tengo sentimientos de “arraigo”.

Si alguien me preguntara si estoy dispuesto a hacer algún sacrificio para defender mi Patria, pongamos que sea España, mi respuesta sería clara y rotunda: NO.


En cambio, si la pregunta fuera si estoy dispuesto a sacrificarme por defender un determinado Modo de Vida, la respuesta sería bien diferente: La igualdad de oportunidades, que no la igualdad "a secas",  la seguridad física y económica  de mi familia, la libertad de expresar lo que pienso,  y la ausencia de todo tipo de discriminaciones y privilegios legales, entre otros, si son, en mi opinión, merecedores de sacrificio y, si la amenaza a todos ellos fuera brutal, incluso  de matar o morir por su defensa.

De manera intencionada no he utilizado la palabra Democracia en el párrafo anterior, puesto que aunque si considero que la Democracia es el mejor camino, y hago énfasis en camino, no fin, para alcanzar el modo de vida que defiendo, para muchos con una libertad formal de partidos políticos y elecciones es suficiente, lo aclaro: Creo que el modo de vida que defiendo se ve mejor reflejado en Singapur que en Haití.

Insistiendo sobre la Patria, si yo fuera Haitiano, viviera en Puerto Príncipe y me invadiera p.ej. Holanda para implantar el “modo de vida” que existe en Aruba, aunque, como explicaré luego, esta intervención holandesa no estaría  “justificada”,  sería, sin dudarlo un instante, un “Traidor a la Patria”.

Sentada mi disposición a defender hasta con el uso de la fuerza ese modo de vida, no creo que yo tenga ningún derecho a usarla para imponer ese modo de vida en sociedades a las que no pertenezco, se me podrá decir que el mundo es una única sociedad global pero eso sería otro debate. De nuevo una explicación apoyada en acontecimientos actuales: Si hoy yo fuera Sirio es posible que estuviera entre los que se alzan contra Asad o, si hubiera tenido oportunidad, hubiera salido del país, pero no creo que, desde “fuera” tenga derecho alguno a usar la fuerza, para imponer mi visión de la vida en aquella nación. Mi solidaridad y mi apoyo, incluso económico, si éste último es libremente prestado, no vía Gobierno-Impuestos, a aquellos que defienden ideas que se acercan a las mías, si estaría justificado.