23 noviembre 2011

Salvar el Estado de Bienestar

Aunque a algunos lo que nos pide el cuerpo es el desmantelamiento casi absoluto del Estado del Bienestar, puede que  nuestra visión crítica del sistema, nos ponga en mejor posición que sus defensores acérrimos de cara a  aportar ideas para su salvación, por que, lo que es evidente, es que en la situación actual no es sostenible.

Pues bien, ahí van algunas ideas:

En primer lugar una aproximación "pedagógica":

-La discusión sobre el Estado de Bienestar que queremos tener debe ser abandonada y acoger la del que nos podemos permitir.

-En los países occidentales habría que cambiar, en el debate político, el concepto “derechos sociales” por el de “privilegios”. Es cierto que no lo son en términos jurídicos dentro de cada una de las naciones pero si, desde luego, cuando los ponemos en relación con la situación de las sociedades de los nuevos competidores en la economía mundial: China, Brasil, Sudáfrica…

-Desterrar del lenguaje político la “gratuidad”, NADA es gratis. Ya ni siquiera el aire, pues todos pagamos, en el precio de la mayoría de los productos que consumimos, las instalaciones y su mantenimiento que, para prevenir la polución, tienen casi todas las industrias. 

En segundo lugar, una aproximación práctica:

-Sería necesario llegar a un acuerdo concreto y a largo plazo entre los dirigentes políticos acerca del porcentaje de la economía de un país, o un grupo supranacional en el caso de la Eurozona, que debe manejar el Estado y que no impida el crecimiento. ¿Parece difícil?, no tanto:

-Un comunista “moderno” nos diría seguramente que un 80%, yo diría que un 10%, si pedimos a cada representante parlamentario que ponga “su cifra” en un papel y hacemos una media, seguro que llegaríamos a un número "razonable" entre el 35-45%.

-A esta cifra deberían atenerse los gobiernos independientemente  de su signo político, pudiendo modificar a su criterio la política fiscal (mix de impuestos) para obtener esos ingresos.

.En cuanto a los gastos:

-Todo país con una deuda superior al 75% de su PIB deberá dedicar al menos un 2% de esos ingresos anuales a la reducción de la misma hasta alcanzar el objetivo del 75%.

-Después se deberán descontar los gastos generales de la administración del estado,  mantenimiento de infraestructuras, justicia, seguridad, defensa.... De nuevo, un acuerdo a largo plazo sobre porcentaje de lo ingresado, o bien gasto por habitante, dedicado a cada una de éstas áreas se haría imprescindible.

-Así, llegaríamos a la cifra de “Estado de Bienestar” que nos podemos permitir. Para su reparto se debería establecer un orden de prioridades y objetivos:

1.-La primera prioridad deberían ser las Pensiones Contributivas, pues suponen un compromiso “cuasi contractual” por parte de los estados.

2.-La segunda prioridad debe ser la Educación, implantando un modelo “darwinista”, quiero decir que una vez conseguido el objetivo de “lectura, escritura y las cuatro reglas”, la asignación de recursos deberá ir a los más dotados, esforzados y emprendedores, el dinero que gasta el estado en éste área debe ser un “ascensor social”, no un “establo para los pobres”. Solo desde la ventaja productiva, creativa y tecnológica frente a sus competidores Occidente ha podido mantener hasta ahora sus niveles de bienestar, el mantenimiento o mejoría de esta ventaja es la única vía para la supervivencia del sistema.

3.-Con el dinero que quede deberemos afrontar los gastos de la Sanidad Pública, en todo caso debería establecerse un co-pago, nada es gratis, que será simbólico o significativo en función de la mera matemática presupuestaria.

4.- Si queda algo de dinero, en unos países quedará y en otros no, al gusto de cada ideología política:  Ayuda Internacional, nuevas infraestructuras, colectivos minoritarios o en dificultades, sindicatos, cultura, subvenciones…

¿Déficit presupuestario?, solamente por debajo del objetivo de deuda, con amplísimas mayorías parlamentarias y para proyectos concretos.

¿Y en situaciones de crisis con que damos “Estímulo Keynesiano”? Siguiendo al Keynes original, no a sus discípulos Krugmanitas: Con el dinero guardado, vía reducción de deuda, en tiempos de bonanza.

3 comentarios:

JUM dijo...

Tienes mucha razon, y te lo dice uno de la rama de la sanidad
JUM

Joan dijo...

una cosa, sobre en el sistema que estamos ahora parece ser que el incremento de la población no tiene fin y por tanto acabara colapsando, entendiendo que si como dicen algunos 'hay trabajos' que la gente no quiere hacer, pues 1 millón de africanos, sus hijos en principio pasaran a formar parte de los este trabajo no lo queremos hacer... y asi hasta el infinito.

no seria mejor un sistema tipo autarquico de población, en el aspecto que lo primero que no se mueve és la población y por lo tanto.... los trabajos que la gente no quiere hacer se rigen por oferta y demanda, ya que alguien tendra que limpiar las calles y la constante entrada de nuevos trabajadores lo distorsiona y aunque pueda ir bien en un momento dado el sistema acaba petando por el simple hecho de la limitación de espacio.

que hay gente que se dedicara a unas tareas y otros o mas manuales es normal la que no me parece bien es el dumping laboral que genera.

puedes deslocalizar muchas cosas però la recogida de mierda no.

por otro lado tus ideas me parecen bien aunque demasiado tecnicas ya que seguro que preferiras vivir en una sociedad donde te puedas mover por todas partes a una que algunas zonas parezcan beirut.

Caribbeanomics dijo...

Hola Joan

No es sencillo el tema migratorio, y no seré quien defienda ningún tipo de inmigración ilegal.

Pienso que el hecho cierto de que los nacionales de paises europeos no quieran realizar determinados trabajos tiene mucho que ver con un estado de bienestar excesivo: llegan legiones de inmigrantes, no todos legales, para trabajar en la agricultura y pagamos PER a los nacionales... También este estado de bienstar "universal" causa de atracción de inmigrantes ilegales.

En cuanto a lo de las zonas como "Beirut" creo que tampoco mas "gasto social" lo soluciona. La prueba la tienes en Francia, que es el mayor "gastador" y en la periferia de París hay barrios dende no se atreve a entrar ni la policia.

Dicho lo anterior, no "demonicemos" la inmigración. Solo hay que ver los antecedentes familiares de Steve Jobs para saber por qué.

Y sobre todo, gracias por reflexionar sobre lo que cuento, a ti y a JUM