25 enero 2012

Me Equivoqué... Que Alegría

No me despertó entusiasmo alguno, más bien al contrario vistos algunos de sus antecedentes, el nombramiento de Alberto Ruiz-Gallardón como Ministro de Justicia español, sin embargo es desde el área que dirige donde, al menos de momento, están llegando las mejores decisiones, propuestas y actuaciones.

Con anterioridad ya me he referido al nombramiento del nuevo Fiscal General del Estado y al respetuoso silencio ante decisiones judiciales que afectan a algún miembro el partido en el poder, ahora, añado que las propuestas, que espero se conviertan en realidades, realizadas entre ayer y hoy merecen la mejor de mis consideraciones:

-Volver a dar protagonismo a los profesionales de la judicatura en la elección de los miembros del órgano regulador de su actividad, el Consejo General del Poder Judicial, no hace que el sistema sea, en mi opinión, perfecto , pero suponen sin duda una mejora importante frente a lo que se llevaba "sufriendo" desde 1985.

-Las reformas propuestas en la Ley del Aborto y la Ley del Menor pienso que también están guiadas por el sentido común.


-La posible  introducción en el Código Penal de una pena de "Prisión permanente revisable", existente en casi todos los países europeos también debe ser bienvenida

-Y, finalmente, la introducción de un nuevo sistema de tasas en "segunda instancia", no es una solución definitiva pero si va en el buen camino de cara a intentar acortar los, cuasi.eternos, plazos en la resolución definitiva de un litigio.

Parece que D. Alberto va a hacer buena la máxima de un profesor del área de recursos humanos que me dio clases hace un porrón de años: "Casi todo el mundo sirve para algo, la misión del directivo es colocar/seleccionar al empleado en/para la posición adecuada", la verdad es que en mi actividad profesional su aplicación me proporcionó grandes resultados y , al menos en este caso, parece que también se los dará a Mariano Rajoy.

1 comentario:

Fab dijo...

Yo no me atrevería a Celebrar antes de ver si son sólo propuestas populares o verdaderamente hechos!